Entre las fortalezas de nuestra educación, el Informe señala también una lista de puntos fuertes:
- Mantenimiento de la educación presencial en pandemia. España ha sido uno de los poquísimos países que ha mantenido la educación presencial en centros escolares en 2020, y prueba de que ha sido un acierto es que las burbujas en clase han funcionado a la perfección y apenas ha habido grandes brotes.
- La población con estudios superiores supera a la que solo tiene estudios básicos. Esto no había ocurrido nunca en nuestro país: por primera vez, los porcentajes se han invertido, siendo un 40% frente a un 37%.
- Altas tasas de escolarización infantil. En España, casi el 40% de niños entre 0 y 3 años asisten a un centro educativo, mientras que la media europea se sitúa en un 24%. Claro, tal abismo nos hace pensar si este dato es positivo o no.
- El 54% de las mujeres cuentan con estudios superiores, lo que supone una cifra superior a la media europea.
- Por último, un dato que nos pone muy contentos: la disminución en la formación, algo inevitable durante la pandemia, ha sido menor en España que en la media de los países europeos.